Omar…
La habitación, bañada en una luz artificial que no lograba disipar la oscuridad de los pensamientos de Hakim, se convirtió en un escenario para la reflexión. A pesar de la turbulencia de sus emociones, una decisión se afianzaba en su mente. Samir enfrentaría la justicia, la justicia de un reino que había sido testigo de su traición y su crueldad.
Y ya no importaba que llevara su misma sangre.
—Que la justicia sea nuestro guía… —murmuró Hakim y luego se dio la vuelta, mientras Mahir dio ó