PERFECTO…
Dentro de la habitación, la atmósfera se cargaba con una electricidad palpable, alimentada por la tensión y el deseo que ardían entre Madison y Omar. Cada mirada, cada roce, estaba impregnado de una pasión avasalladora que los consumía por completo.
Madison supo que cuando la camisa de Omar salió de sus brazos, fue el momento en que todo de ella, cedería ante él, pero la ola que la invadía la hacía incapaz de pensar otra cosa que no fuera ese momento especial para ella.
Omar se movía