REINA DEL ODIO. CAPÍTULO 37. Padres primerizos
REINA DEL ODIO. CAPÍTULO 37. Padres primerizos
Me despierto con un peso cálido contra mi cuerpo y la sensación de un brazo rodeando mi cintura. Parpadeo varias veces antes de darme cuenta de dónde estoy: en el sofá de la sala, envuelta en el abrazo de Christian.
Anoche, después de que Alma se durmiera, me quedé llorando en silencio en el pasillo. La mitad de mí simplemente estaba destrozada por ver a mi niña sufrir, y la otra por entender que Elsa realmente nunca ha sido una madre para nadie, p