REINA DEL MAR. CAPÍTULO 79. Unas normas ancestrales... y unas personales.
REINA DEL MAR. CAPÍTULO 79. Unas normas ancestrales... y unas personales.
Sato me escupe a los pies y no me inmuto porque sé que este será su último acto de rebeldía. Ya no puede hacerme daño.
Ren regresa. Tiene el ceño fruncido y los ojos entrecerrados, y es una de esas expresiones que conozco bien. Lo que viene no será simple, pero si cree que esta es la mejor manera de acabar con esto, entonces tengo que darle el beneficio de la duda.
—El abuelo accedió —me dice—. Nos esperará en Japón.
—¿Pe