REINA DEL MAR. CAPÍTULO 3. Un cambio drástico
REINA DEL MAR. CAPÍTULO 3. Un cambio drástico
El golpe de la bofetada de mi padre todavía arde en mi cara, pero eso no es lo que más duele. Lo peor es darme cuenta de que no soy nada para nadie. Nada. Y esa verdad me golpea más fuerte que cualquier bofetada.
Me doy la vuelta y me dirijo a mi habitación, sin decir una palabra más. Cierro la puerta y empiezo a echar ropa en una maleta. No sé a dónde voy, ni qué voy a hacer, pero lo que sé es que tengo que irme de aquí. Estoy lista para salir de e