CAPÍTULO 75. Mañana iremos a la guerra
CAPÍTULO 75. Mañana iremos a la guerra
Mi cabeza cae hacia atrás y no puedo hacer nada para que mi cuerpo no se estremezca de esta manera. Soy suya, en más formas de las que podría imaginar y él lo sabe, yo lo sé, los vecinos de arriba y de abajo deben saber también y es un milagro que no estén llamando a la policía.
Siento los labios de Viggo sobre los míos y se me escapa un gemido bajo mientras él saca el demonio vibrador de mi cuerpo y se suelta cada botón del pantalón frente a mí.
Esto solo