CAPÍTULO 42. La última vez...
CAPÍTULO 42. La última vez...
Puedo sentir su impotencia y todo lo demás en la forma en que me sujeta la cara y me mira a los ojos. El agua cae con fuerza, golpeando mi piel caliente contra la suya, pero apenas lo noto. Todo mi mundo se reduce a la intensidad de este segundo, a Viggo arrancándome el dolor como si estuviera acomodando un hueso roto; a la forma en que su boca atrapa la mía sin previo aviso.
No hay sutileza en su beso, solo hambre, furia, deseo desenfrenado, y la voluntad para som