CAPÍTULO 41. Un lugar sin máscaras
CAPÍTULO 41. Un lugar sin máscaras
No puede ser cierto.
No puede ser cierto.
No puede ser cierto.
Las palabras de Bonnie retumban en mi cabeza como un eco maldito que no me deja respirar. Me quedo mirando el papel, con las manos temblorosas y el estómago hecho un nudo.
—Estás mintiendo —logro decir, aunque mi voz apenas es un susurro—. En el hospital… ellos dijeron…
—Sí, sí, que no quedaba nada, te lo dijo el doctor Greer. ¿No? —replica y entiendo, por fin entiendo a esta mujer, esta es una ver