CAPÍTULO 40. Un intercambio
CAPÍTULO 40. Un intercambio
De mi boca no sale una sola palabra que pueda incriminarme, pero al final Ren tiene razón, ellos son los reyes de Wall Street no precisamente porque juegan limpio, sino porque encuentran la manera de espiarse los unos a los otros.
Ni siquiera soy capaz de describir la forma en que Ren me mira, solo que esa maldit@ sonrisa ladeada derretiría los polos si los tuviera enfrente. Me devuelve al departamento de Vero segura y protegida, y sé que tengo que mantener la calma.