CAPÍTULO 128. Un día diferente.
CAPÍTULO 128. Un día diferente.
DOS AÑOS DESPUÉS.
Observo mi reflejo en el espejo, pero mis ojos no se detienen en mi rostro maquillado, en mis labios pintados con precisión o en el peinado que llevo cuidadosamente arreglado.
Mi atención está en mi mano. En el anillo que brilla en mi dedo.
Aún no puedo creer que le haya dicho que sí a Viggo en medio del post sexo más violento de nuestras vidas, pero al parecer lo hice.
Suelto una risa baja por lo absurdo de la situación. Me acomodo en la silla