Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer del día cincuenta y siete llegó con una claridad cruel que se filtraba por las cortinas de seda, iluminando cada rincón de la habitación donde Danna había pasado la noche en vela. Sus ojos, enrojecidos por la falta de sueño y las lágrimas silenciosas, se fijaron en el techo mientras sus manos descansaban sobre el vientre que crecía día a día. Durante las horas más oscuras de la madrugada, había tomado una decisión que la aterrorizaba tanto como la liberaba.
No puedo seguir







