Mundo ficciónIniciar sesiónLa casa de Remuera se había convertido en un campo minado donde cada paso podía detonar algo. Danna lo supo con certeza cuando bajó las escaleras a las 6:30 AM y encontró a Liam ya despierto, sentado en el sofá de la sala con Leonardo en brazos. El bebé mamaba de un biberón mientras Liam miraba por la ventana con esa expresión que ella había aprendido a reconocer: vigilancia perpetua, incluso en los momentos más mundanos.







