Mundo ficciónIniciar sesiónLa casa de Remuera respiraba en silencio a las 3:17 AM cuando Danna abrió los ojos en la oscuridad. No había sido una pesadilla lo que la despertó—esas llegaban con sudor frío y gritos ahogados—sino la ausencia de algo. El monitor de bebé en su mesita de noche no emitía ningún sonido. Leonardo dormía. Seis horas seguidas. Un milagro después de semanas de despertares cada dos horas.
Debería estar aliviada,







