Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche había caído sobre la mansión como un manto de plomo. Angelo permanecía de pie frente a las ventanas del estudio, observando cómo la oscuridad devoraba los últimos vestigios de luz en el horizonte. Tras él, el equipo de seguridad continuaba coordinando la búsqueda en los túneles, sus voces convertidas en un murmullo constante que apenas penetraba la neblina de su conciencia.
Habían pasado catorce horas desde







