Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche de Tokio se extendía como un manto de terciopelo negro salpicado de luces neón cuando Kazuki Tanaka descendió del Mercedes blindado frente al edificio de oficinas en Roppongi. Sus hombres formaron un perímetro discreto pero efectivo alrededor de la entrada principal, sus manos nunca lejos de las armas ocultas bajo sus trajes oscuros.
—¿Está seguro de esto, oyabun? —preguntó Hiroshi, su lugarteniente más cercan







