Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa capilla improvisada en el ala este de la mansión apenas recibía luz natural. Las cortinas de terciopelo carmesí bloqueaban el sol de la mañana, y únicamente las velas dispuestas sobre candelabros de hierro forjado iluminaban el espacio rectangular. El aire olía a cera derretida y a humedad concentrada, como si aquella habitación llevara décadas sin ventilarse adecuadamente.
Valentina permanecía de pie frente al espejo ov







