Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de dejar a los niños en el colegio fui al hospital y, a la hora del almuerzo, esperé a Fabián recargada a su auto en el estacionamiento. Cuando al fin se apareció, hablé sin darle oportunidad a decir nada.
—Tenemos que hablar —dije y me miró fijo.
—Pensé que nosotros no teníamos nada de qué hablar.
—Pues si no quieres no hablaré contigo, pero luego no te quejes &md







