Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa casa en que Diego y yo vivíamos era realmente enorme. Cuando Fabián y yo hicimos planes de nuestro futuro, esa casa, de tres plantas y diez habitaciones, fungió como el refugio de nuestra familia de nueve hijos.
«¡Vaya que éramos soñadores! y yo estúpida por creerme todo ese circo»
Después de recoger las cosas de Liliana, y de pasar al orfanato por las cosas de Iliana, personalizamos las recamaras que







