Cuando lo vi entrar a la habitación, quise morir, sabía que venía a firmar el divorcio, y por ende tenía que verlo, aunque no estaba tan segura de eso, puesto que él tenía un abogado que lo representaba para todo, así que muy dentro de mí estaba la esperanza de que estaba aquí para verme.
— ¿Y usted quién es? —preguntó Nicolás, mirando a Joss, lo habíamos visto muchas veces en fiestas.
— Soy el representante legal de Mónica, así que por favor, permítame leer la demanda de divorcio y los otros d