Mónica
Todo comenzó a caer por su propio peso. Después de semanas viviendo con la madre de Jhoss, él decidió que era hora de volver a casa. Su madre, doña Emilia, se había encariñado tanto con Josselyn que la despedida no fue fácil. Para mí tampoco lo fue. A pesar de que el tiempo con ella había sido breve, su calidez y cariño habían logrado que me sintiera parte de una verdadera familia.
Esa mañana, mientras empaquetaba las cosas de la niña, doña Emilia apareció en la habitación. Llevaba a Jos