Mónica
El día de mi boda llegó con un aire de emoción que llenaba cada rincón de mi ser. Había imaginado este momento desde que era niña, pero jamás pensé que sería tan especial como lo estaba viviendo ahora. Cada detalle había sido planeado con amor y cuidado. La decoración, los arreglos florales, el vestido... todo parecía salido de un sueño.
Estaba en la habitación que me habían asignado para prepararme, frente al espejo, mientras la estilista daba los últimos toques a mi cabello. Mi vestido