Llegué a mi oficina y comencé a redactar, mi carta de renuncia, explicando todos y cada uno de mis motivos, además agradeciendo los años que me dieron la oportunidad.
Pasaron dos largas horas donde me dispuse a recoger mis cosas, camine a mi biblioteca y comencé a recoger mis libros, pero todo se tornó difícil cuando tomé el porta retratos que tenía guardado, en él estaba una foto del día de nuestra boda, ambos son reíamos felices, y lo más importante nos veíamos enamorados.
Tenía la foto en mi