Mundo ficciónIniciar sesiónFelipe no dudó en dispararle a Leila en el pecho, pues lamentablemente no le quedó otra alternativa, porque la mujer estaba dispuesta a matar a Gálata.
—Matteo, por favor —rogaba Gálata sin deja de abrazar su cabeza— Amor, abre los ojos, no quiero que te suceda nada, si te pasa algo malo no lo soportaría, prefiero verte lejos de mí aunque vivo. No tienes idea el dolor que sentí cuando murió nuestro bebé, no sabía que estaba creciendo en mí… ese día cuando te vi con Leila creí morir en







