Los sentí antes de verlos.
Eso era nuevo.
No la sensación de presencia Voraz —esa ya la conocía, tenía temperatura y dirección y la calidad específica de cada hermano que podía distinguir con los ojos cerrados.
Esto era diferente: una presión en el ambiente, como cuando el clima cambia antes de que el cambio sea visible.
El aire en el corredor del ala sur se puso más denso. Los jazmines del patio interior dejaron de moverse aunque el viento seguía ahí.
Llegaron puntuales.
Tres figuras. Ninguna