La trampa tomó un día de diseño y un papel.
La idea era simple: información falsa, colocada donde Perla pudiera encontrarla de forma natural, suficientemente específica para que valiera la pena transmitirla pero suficientemente verificable para que yo supiera cuándo llegaba al otro lado.
El contenido de la trampa era este: una nota en mi cuaderno de registros —que dejé abierto sobre el escritorio en lugar de guardarlo en el cajón— describiendo un supuesto avance en el control del calor en las m