Ariella
La verdad era que… tal vez sí los conocía.
Tal vez los había visto antes. Tal vez había crecido rodeada de ellos. Pero en realidad no sabía quiénes habían muerto.
—No lo sé —dije con sinceridad—. Tal vez.
Leon volvió a fruncir el ceño.
—Entonces, ¿por qué no fuiste al funeral?
Vacilé.
—Supongo que debí haber ido —admití—. Pero alguien tenía que quedarse aquí contigo. Y tu papá asistió al servicio en nuestro lugar.
—Ah —dijo Leon—. ¿Así que allá fue papá? ¿Al funeral?
—Sí.
—¿Tam