Su agarre se tensó.
Con cada forcejeo, con cada intento desesperado por apartarlo, sus dedos se hundían más en mi garganta. Mis pulmones ardían, mi visión se nublaba y me di cuenta…
Iba a morir.
Aquí. Así. Debajo de él. El pánico se apoderó de mí.
No podía morir. No podía.
Leon... él me necesitaba. Tenía que seguir viva por él.
¿Qué pasaría con él si yo no estuviera?
¿Qué le haría Asher si yo no estuviera aquí para protegerlo?
Las lágrimas brotaron de mis ojos mientras empezaba a s