Asher
—Así que dejé de ser tu consigliere y me convertí en el hermano que necesitabas.
La ira regresó.
—Pusiste sus vidas en juego... Podrían haber muerto.
—Lo sé —su respuesta llegó de inmediato—. Esa posibilidad existía... Pero también tenía a unos pocos hombres de mi entera confianza siguiéndolos a la distancia. Nunca estuvieron solos; tenía contingencias preparadas. Tenía salidas, tenía respaldos. Planifiqué cada cosa que podía salir mal —dirigió una mirada hacia Leon—. No quería que él