Mundo ficciónIniciar sesiónNo reconocí mi reflejo en el charco de agua que Selene dejó en mi jaula.
Delgada. No flaca—esquelética. Costillas visibles a través de la piel manchada. Cabello negro opaco, sin vida, cayendo en mechones enredados. Ojos hundidos con ojeras moradas. Cicatrices por todas partes. Algunas de plata. Otras de... otras cosas.<







