Mundo ficciónIniciar sesiónComandar a ciento ochenta y seis semillas que apenas confiaban entre sí contra un enemigo que había destruido cuarenta y siete universos previos con solo setenta y dos horas de preparación era imposible. Así que dejé de intentar lo posible y empecé a planear lo absurdo.
Las reuní a todas en el hangar principal del planeta. Ciento ochenta y seis rostros me observaban con expresiones que iban desde la esperanza desesperada hasta el escepti







