Alejandra Marie Costa
Durante gran parte del día Richard se la ha paso cuidando de mi como si se tratara de una niña que depende de un biberón, ni siquiera me permite alimentarme por mi cuenta. Su excusa para hacerme ceder me hace reír porque según él eso es trabajo para un super novio.
Aunque mi estomago había dejado de revolverse cada cierto tiempo debo aceptar que aún no me siento bien para hacer las cosas por mi cuenta, sin marearme.
—Mi amor ¿Deberíamos ir al hospital no me gusta la palide