Alejandra Marie Costa
—Alex, ¿Esta todo bien ahí adentro? —Escucho la preocupación en la voz de Lina —Niña, por favor no me asustes, llevas mucho tiempo encerrada, vomitando. Incluso perdimos la última clase.
Limpio me boca con el dobladillo de mi sudadera luchando por sostenerme para no caer sobre el piso las intermitentes nauseas no han parado en todo el día, realmente ha sido una verdadera agonía soportar clase tras clase.
—Abre la puerta Alex, ¡Oh, juro que voy a derribarla!
Con un verda