Alejandra Marie Costa
—¡Por qué, aunque sea tu esposa ya no te amo!
Cada una de mis palabras salen por mi boca en automático, sin ninguna duda al respecto, no ocultare lo que pienso para evitar lastimarlo cuando a él jamás le importo hacerlo conmigo.
Lo único que me preocupa de todo esto son sus represalias en contra de Richard, espero con paciencia que dirá, con los latidos de mi corazón acelerando, su silencio no me gusta, pero menos cuando comienza a decir completamente sereno.
—No me ama