Alejandra Marie Costa
Una mueca de dolor se dibuja en su rostro mi mirada desciende donde comienza a fluir un hilo de sangre en su abdomen sin embargo se mantiene firme resguardándome, utilizando su cuerpo a pesar del dolor que lo embarga.
—Resulta que eres mi hermanita —Dice con una alegría que disimula el dolor que debe estar experimentando en este momento colocando su mano contra mi mejilla —Debí saberlo desde aquel día en tú boda con Jonathan, eres tan parecida a nuestra madre como no pude v