Jonathan Bonnet
Salgo de su habitación furioso sin poder borrar de mi mente ese maldito nombre murmurado por sus labios.
Ella es mía solo en un maldito papel, me mortifico meciendo mi cabello, porque me recuerdo que Alejandra le pertenece a ese hombre en todos los demás sentidos.
Me siento en la maldita silla para dirigirme a mi habitación que está a pocos metros de la suya, una vez dentro camino hacia el baño desnudándome en el camino con la visión de mi erección que a pesar de los celos que m