Alejandra Marie Costa
—¿Está bueno? —Pregunta Jonathan mientras engulló el suflé de queso sin respirar solo asintiendo —Me alegro, por lo menos tienes un poco de comida en tú estómago.
Luego se queda en silencio toma una cuchara estirando su brazo hacia mi suflé mientras frunzo el ceño de inmediato.
-—¡Oye! ¿Qué se supone haces con mi suflé? —Regaño, al verlo cortar un pequeño trozo para luego llevárselo a la boca.
—¡Muy bueno! —Dice degustando el trocito que robo —Ahora entiendo porque es tu p