Isabella apretó la funda de su bolsa con fuerza mientras caminaba hacia el bar. La respiración entrecortada y el corazón latiendo a mil por hora, un cóctel de miedo y adrenalina inundaban su cuerpo. A medida que se acercaba al lugar, los ecos de risas y música se intensificaban, llenando el aire con una energía palpable. Era la noche que había estado esperando, la noche en que iba a cumplir su venganza.
Carlos. Ese nombre resonaba en su mente como un mantra oscuro. Había arruinado su vida, habí