El cuerpo del morocho encerraba protectoramente al cuerpo de Noe, después de escuchar esas palabras emitidas por la chica. No quería saber exactamente la historia detrás de esa exclamación, pero el querer protegerla, ayudarla y hacerle saber que ya nada le iba a pasar, era más fuerte que su deseo por ignorar la desagradable experiencia en la vida de la joven. Sabía perfectamente que, si tenía conocimiento de cada detalle catastrófico de lo ocurrido, no iba a saber cómo sobrellevarlo. Pero debía