En la cocina se encontraban las chicas contándole a Noe como fue que Lina llegó a desmayar a Ian y hacerle creer que se había acostado con una mujer y afuera, en la parrilla, estaban los hombres hablando exactamente de lo mismo. Las risas se hacen presente por todo el lugar, viniendo de varias direcciones. Mientras tanto, cerca de la piscina, se encontraba Aye dibujando el paisaje que le regalaba el conjunto de árboles al final del terreno. Mateo, por su parte la observaba desde la galería, sen