Cuando el cierre bajó del todo, ella lo mira sobre su hombro y le agradece antes de comenzar a caminar con una mano en su pecho sosteniendo el top para que no cayera antes de tiempo. Al llegar donde estaba antes bailando para él, se gira y muy lentamente, con las pupilas clavadas en las de su marido, deja caer el top dejando a todo su esplendor los pechos. Ian se remueve inquieto en la silla e intenta vanamente acomodar su erección. Sofi poco a poco y sin perder el ritmo empieza a bajar el cier