Luego de un rato, la acomoda en el sofá y sin hacer ruido ni movimientos bruscos, se levanta, toma el tazón a medio terminar de la niña y lo lleva a la cocina. Una vez allí llama a su madre para hablar con ella. Necesita hablar con alguien después de todo lo que escuchó por parte de Aye, necesitaba oír a su madre y hacerle saber que ella estaba bien. Al cortar con ella, vuelve a la sala de juegos, observa que Aye seguía en el mismo lugar que la había dejado, acostada sobre el sofá, y él decide