Capítulo 117
Con una mano dibuja todo el contorno de la chica robándole suspiros y gemidos, mientras que con la otra no deja de encarcelarle las manos para que no pueda tocarlo, sabiendo muy bien que, con eso, ella queda a su merced y hasta la hace maleable a su necesidad. Con sus labios y lengua comienza a trazar un mapa en el cuerpo de ella, iniciando desde su mandíbula, bajando hasta su estómago. Pasa su lengua por el ombligo logrando así que Lina se retuerce en el lugar, con una pícara sonrisa y sin quit