—Me imagino que estas preparada para tu gran fiesta de mañana, ¿verdad? —le pregunta el morocho a Aye, la cual la tiene sobre su regazo—. Digo, ¿si ese intento de cita no te dejo cansada? —ironiza mostrando, todavía su malestar por esa situación.
—Obvio que estoy preparada —responde—. Y no fue un intento de cita. Fue una gran cita —comenta elevando la barbilla.
—Sí, seguro —suspira Gaby.
—Déjala en paz —le reprende Lina a Gaby.
—Sí, señora —entona él—. ¿Puedes decirme que hicieron en esa grandio