Al levantar la vista, notó pequeñas luces danzando alrededor de la casa; eran hadas. Intrigada, comenzó a hablarles en su idioma, pidiéndoles ayuda para los cultivos. Las hadas la observaron en silencio.
— ¿Por qué deberíamos ayudarla? Fue muy clara con Andy; No quería ayuda — Murmuró una de ellas.
— Tienes razón — Respondió Sujhan, con humildad— No quiero molestar. Gracias de todas formas —
Luego regresó al lago, sacó más agua para regar los cultivos y miró la luna llena, sintiéndose cada vez más desmotivada.
— Maldición… tan solo quisiera… —
— No lo digas — Interrumpió una voz dulce— Es peligroso, es luna llena esta noche —
Sujhan se sorprendió al ver frente a ella a una sirena de agua dulce, que brillaba con tonos azul y verde.
— ¿Eres una sirena en agua dulce? — Preguntó, incrédula.
— Sí, pero solo por una hora — Respondió la sirena.
— Eres muy bonita… entiendo ahora por qué mi padre hablaba tan bien de ustedes —
— Gracias, soy Melany —
— Soy Sujhan —
— No es bueno que una hechice