El hechicero asintió, cerrando los ojos por un instante. Su anillo emitió un leve destello y un rastro de humo dorado comenzó a elevarse en el aire, marcando un sendero hacia la zona de confinamiento del clan.
A lo lejos, mientras eso ocurría, Fresia se acercaba al arroyo. El agua reflejaba la luz de la luna y el polvo de estrella comenzó a condensarse, formando una pequeña espiral luminosa sobre la superficie.
—Está aquí — Susurró— Su energía es fuerte, pero inestable… como si estuviera luchand