El hechicero asintió, cerrando los ojos por un instante. Su anillo emitió un leve destello y un rastro de humo dorado comenzó a elevarse en el aire, marcando un sendero hacia la zona de confinamiento del clan.
A lo lejos, mientras eso ocurría, Fresia se acercaba al arroyo. El agua reflejaba la luz de la luna y el polvo de estrella comenzó a condensarse, formando una pequeña espiral luminosa sobre la superficie.
—Está aquí — Susurró— Su energía es fuerte, pero inestable… como si estuviera luchando consigo misma —
Fresia miró hacia adelante, con el viento moviendo su cabello —Entonces debo llegar antes que Milor — Dijo con decisión— Si él la encuentra primero, podría empeorar y ni lo quiero pensar — Avanzo, con el bosque entero observando.
Por otra parte, John los observó mientras cada clan se retiraba poco a poco. A su alrededor el aire se sentía más liviano, aunque una corriente de tensión permanecía suspendida, invisible, como si el bosque mismo esperara el desenlace.
—No puedo creerl