Dio un paso al frente y cruzó el umbral; de inmediato, el ambiente la envolvió con un leve escalofrío.
En el centro, Hillary estaba de rodillas, abrazándose el vientre mientras las lágrimas caían sin contención.
—Hermana, sí que eres boba — Dijo Fresia con un tono suave pero firme— Todo esto fue planeado para que no llegues a tener a tu hijo, para que los planes del clan se retrasen—
Hillary levantó el rostro enrojecido, sus ojos brillaban de impotencia —Lo sé… — Su voz se quebró— Pero me molesta tanto ver que Milor no cuida estos detalles. No es la primera vez, Fresia. ¿Por qué no se apartó? ¿Por qué no tuvo la malicia de irse? ¿Por qué se deja rodear así? Si me ama, ¿por qué no hizo nada? —su voz tembló, cargada de rabia contenida— Siempre termina igual. Y yo no pienso seguir cuidándole el trasero a nadie. No merezco esto… y tú sabes que desde hace años nadie se me acerca sin respeto —
Fresia no respondió enseguida. En lugar de eso, se acercó despacio y la abrazó, dejándola llorar s