Kirli le ofreció una silla con una sonrisa ligera, y luego se sentó frente a ella. Era la primera vez que salían solos y eso provocó que Josefa esbozara una sonrisa nerviosa. Pidieron algo de comer y el ambiente se volvió más relajado.
—¿Me darás una oportunidad? — Preguntó Kirli, con sinceridad y esa calma que siempre la desarmaba un poco.
—No — Respondió ella, firme— Ya te lo dije antes de irme. Pero… más bien quiero escuchar si hay algo más que desees decirme —
Kirli no cambió su sonrisa; ve