—Lo sé — Respondió con firmeza— Estoy haciendo lo posible mientras ellos se enredan en conflictos innecesarios con sus parejas. Ya basta de drama. De verdad, enfoquen esa energía en sus entrenamientos; muy pronto, esas piedras dentro de los desertores los consumirá, y serán más fuertes de lo que esperan —Andy aprovechó para regañar a los guardianes y tranquilizar a Sujhan, recordándole la recomendación del patriarca.
Xurun y Kiny fruncieron el ceño; odiaban recibir órdenes, pero en esta ocasión, la razón de Andy era incuestionable. Gusto, Anfu, Mariana y Sujhan estaban exhaustos, drenados por los recientes acontecimientos.
Seina, con su habitual delicadeza, se acercó —Andy… ¿Cuánto tiempo le falta a Sujhan?—
Andy la miró, serio —Prácticamente el mismo tiempo que tarde el bebé de Siria. Si el domo se rompe antes de eso, tendré que regresar a Sujhan con mi padre y mi hermano. Así, ellos intentarán imponer su voluntad y organizar la unión, asegurando que entrenen y estén listos para lo q