Pero la respuesta de Hans estuvo completamente fuera de las expectativas de Shila. La mujer no supo qué decir. Se giró hacia Viona, quien no mostró ninguna expresión. «Menos mal que Viona parece pensar lo mismo de Hans», pensó Shila para sus adentros.
Fue todo lo contrario de lo que Viona realmente sentía. La mujer solo era buena ocultando su sorpresa ante las palabras de Hans. Viona sintió como si una daga se le hubiera clavado profundamente en el pecho. Le dolió muchísimo escuchar a Hans expr