Aria soltó un largo y pesado suspiro mientras clavaba la mirada en su madre, quien ahora se encontraba sentada con la cabeza gacha en la orilla de la cama. Después de que Andrew se largara de la casa, la mujer solo se le había quedado viendo fijamente por unos instantes, sin soltar una sola palabra, antes de encerrarse en la habitación.
Aria podía leer a la perfección la profunda decepción en el rostro de la mujer que le había dado la vida, pero aun así, Anne había sacado las garras para defend